El libro consta de tres capítulos: Topología, funciones de varias variables e integración de curvilíneas, dobles y triples, evidentemente ligados, si bien, tal vez el primero sobredimensionado para su utilización en el segundo, mientras que el tercero es bastante autónomo. Iniciamos nuestra andadura haciendo hincapié en la definición de familia fundamental sobre un conjunto, cuyo establecimiento se ayuda con números ejemplos y no pocas llamadas de atención, como ocurrirá a lo largo de todo el libro. Establecer el resto de este primer capítulo; observemos que el conjunto vacío juega un papel decisorio. Inmediatamente se define el importantísimo concepto de espacio topológico, bien por medio de las familias fundamentales, B(x), entornos de base abiertos de X, bien por la familia (τ), de los abiertos de base, definiciones ambas equivalentes. Nuestro vocabulario se enriquece enseguida al definir los entornos de un punto o de una parte, los puntos interiores y exteriores, los puntos frontera y la frontera, así como el conjunto denso respecto de otro. Las definiciones de conjunto abierto y conjunto cerrado, y su relación, nos muestran que con otro planteamiento hubieran podido servir para definir el espacio topológico. Se estudian luego los espacios que tienen especial importancia: Reparados, regulares, compactos, localmente compactos y los conexos. Llegados a este punto se está, ya, en condiciones de aceptar fácilmente el concepto de filtro sobre un conjunto, y todo lo que con él puede establecerse, como son punto límite y punto adherente, vitales para decidir en qué tipo de espacio topológico nos movemos. A partir de aquí se discuten los conceptos de continuidad en un punto, función continua y homeomorfia. Se tratan a continuación los espacios métricos, la distancia sobe un conjunto resulta fundamental para definir, en su caso, distintas topologías. Por otra parte se establece que todo espacio métrico es separado, regular y normal. La definición de sucesión de Cauchy nos establece lo que se entiende por espacio métrico completo. Aparece, ahora, y se le debe conceder toda su importancia, lo que debe entenderse por continuidad uniforme de una aplicación entre espacios métricos, comprobando que ésta implica la continuidad, no siendo cierto el recíproco; lo que sí se verifica si el dominio es compacto. Se cierra este capítulo en el estudio de los espacios vectoriales normados, que tanto juego han de dar en todo lo que sigue. En el segundo capítulo se estudian las funciones vectoriales de variable vectorial, y en particular las de varias variables reales. Las funciones más generales con que nos encontramos son aquellas en las que tanto el dominio como el codominio son espacios vectoriales normados, lo que permite establecer sobre ellos sendas topologías y particularizar, dentro de la generalidad, los conceptos más importantes estudiados en el capítulo anterior. En cualquier caso, exigiremos siempre, todo pare el dominio como pare el codominio, que se trata de un espacio real. Así hablaremos de continuidad y continuidad uniforme, dedicándole una atención especial al concepto de límite de una función, por la importancia que tiene en todo lo que sigue. El establecimiento de la derivación parcial culmina en el Teorema de Schwarz, que nos abre el camino para estudiarlo que se entenderá como diferencial de una función, concepto no nuevo para nosotros, puesto que lo habíamos establecido en el conjunto “derivadas y diferenciales” del tomo II, para funciones de TR en TR, que llamábamos diferenciables. Lo que hacemos ahora es generalizar ese concepto a funciones del R-espacio. La composición de funciones diferenciables y la correspondiente regla de la cadena, para este tipo de espacios, haciendo uso de lo que llamamos matriz jacobiana de una función en un punto del dominio de la función de que trate. Establecemos, a continuación, lo que llamamos derivada de una aplicación, entre espacios normados, según un vector, que identificaremos un vector, teniendo en cuenta que la tal derivada puede no existir, salvo que la aplicación sea diferenciable. La fórmula de los incrementos, que establece inmediatamente, generalizada la que en el caso de funciones reales de una variable real llamábamos formula de incremento finito. Se establece luego el concepto de función homogénea y el Teorema de Euler para las funciones diferenciables homogéneas. Consideramos, a continuación, lo que llamamos una función real de varias variables reales, para las que establecemos un resultado importante: las fórmulas de Taylor y de Maclaurin, que evidentemente generalizan las estudiadas, e el tomo II, en el caso de las funciones reales de variable real. A las funciones implícitas y a las inversas le dedicamos un alto en el camino, así como a lao que llamamos determinantes funcionales: jacobianos, hessianos y wronskianos. Especial atención dedicamos al estudio de lo que llamamos extremos libres, máximos y mínimos en los denominados puntos estacionarios. Para resolver los llamados casos dudosos manejaremos el método de Casanova y el de Von Dautscher. En el tercer Capítulo se estudian cuestiones que permiten clasificar como muy clásicas, como son en primer lugar las integrales curvilíneas en los dominios de dos y tres dimensiones, luego el concepto de integral doble, con su correspondiente interpretación geométrica, y en forma destacada la llamada fórmula de Green-Riemann. A continuación, se define la integral de superficie y la correspondiente fórmula de Sotokes, y se abordan integrales triples, destacando como muy importante la fórmula de Gauss-Ostrogradsky.
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